CourionAI
ES
Boletín
← Todas las noticias
anthropic 3 min de lectura

Anthropic acaba de reservar una capacidad de cálculo comparable a la de una ciudad pequeña

Anthropic aseguró 3,5 gigavatios de capacidad de cálculo, una magnitud urbana, mediante un acuerdo con Google y Broadcom. Detrás de esta enorme cifra hay una historia sencilla sobre por qué las empresas de IA se apresuran a comprar chips años antes de que existan.

Ilustración risográfica: torres de centros de datos apiladas alimentan un indicador de potencia ascendente con una marca coral; el acuerdo de Anthropic para obtener 3,5 GW de capacidad de cálculo

Anthropic, la empresa responsable del asistente de IA Claude, acaba de firmar un acuerdo con Google y Broadcom para obtener unos 3,5 gigavatios de capacidad de cálculo. Es difícil imaginar esa cifra, así que sirve esta referencia: 3,5 gigavatios equivalen aproximadamente a la electricidad que consume una ciudad europea de tamaño medio. Esa es la cantidad de potencia informática bruta que una empresa de IA considera ahora una lista de la compra razonable.

Veamos qué se está comprando realmente. Entrenar y ejecutar grandes modelos de IA exige enormes conjuntos de chips especializados que trabajan sin descanso en centros de datos del tamaño de almacenes y consumen una cantidad considerable de electricidad. En este acuerdo, Google Cloud aporta buena parte de la potencia y Broadcom fabricará chips personalizados diseñados específicamente para las necesidades de Anthropic. La mayor parte estará en Estados Unidos y se destinará a entrenar Claude a partir de 2027, lo que significa que la empresa está comprando capacidad años antes de que se ponga en marcha.

¿Por qué comprometerse con tanta antelación? Por la demanda. Anthropic afirma que sus ingresos anualizados rondan los 30.000 millones de dólares, frente a aproximadamente 9.000 millones a finales de 2025, y que el número de grandes empresas que gastan más de un millón de dólares al año en Claude superó las 1.000, duplicándose en menos de dos meses. Cuando la demanda crece a ese ritmo, el riesgo no es comprar demasiado, sino quedarse sin capacidad y tener que rechazar clientes. También hay un ángulo estratégico: casi todos obtienen sus chips de un único proveedor, NVIDIA, y esperar en esa cola supone un cuello de botella. Al encargar a Google y Broadcom una oferta de chips específica, Anthropic reduce su dependencia de esa espera.

Si tomamos perspectiva, el patrón resulta llamativo. El sector de la IA ha pasado de alquilar capacidad de cálculo por horas a firmar contratos plurianuales por miles de millones de dólares para adquirir equipos que aún no se han fabricado. Es una apuesta gigantesca por que la demanda de IA seguirá creciendo más deprisa que la capacidad mundial para abastecerla. Puede que la apuesta sea acertada o tremendamente optimista, nadie lo sabe, pero las empresas que la hacen están pagando por adelantado su sitio al principio de la cola.

Qué significa esto para ti: Si eres una empresa que está eligiendo proveedor de IA, acuerdos como este son una señal de capacidad para mantenerse en el tiempo. Una compañía con años de capacidad garantizada tiene menos probabilidades de encontrarse con los muros de «lo sentimos, estamos completos» que en ocasiones ralentizaron el acceso a los modelos en el pasado. Para todos los demás, ofrece una útil dosis de realidad: la IA de tus aplicaciones funciona sobre una infraestructura verdaderamente enorme y cara. Esa es también la razón por la que la eficiencia importa y por la que un modelo más pequeño que se ejecuta en tu propio ordenador, con un consumo eléctrico doméstico moderado, resulta discretamente atractivo para tareas que no necesitan los chips de toda una ciudad.

Fuentes

Fuentes: https://www.anthropic.com/news/google-broadcom-partnership-compute

Siguiente artículo

Una vacuna diseñada por IA acaba de superar su primera prueba de seguridad en humanos

Por primera vez se ha probado en personas un componente de vacuna diseñado íntegramente por IA y ha superado el primer obstáculo de seguridad. Es un paso inicial, no un producto terminado, pero constituye uno de los ejemplos más claros hasta la fecha de una IA que realiza trabajo científico real.

Ilustración risográfica: un vial de vacuna junto a una estructura molecular procedente de una pantalla, con un detalle coral; una vacuna diseñada por IA en ensayos con humanos